Home » Consultoría » Evaluar el presente para cambiar el futuro

Lo que no se define no se puede medir. Lo que no se mide, no se puede mejorar. Lo que no se mejora, se degrada siempre”. Esta famosa cita, atribuida al físico y matemático británico William Thomson (Lord Kelvin), resume muy bien el objetivo del análisis de una empresa: evaluar su historia, su situación actual y sus perspectivas de futuro para poder tomar decisiones adecuadas y fomentar su mejora continua.

Cualquier organización, independientemente de su tamaño, estructura o estadio de madurez, necesita el sistema de gestión que mejor encaje con sus necesidades, que le permita buscar y encontrar soluciones y le ayude a trazar estrategias eficaces para eliminar puntos débiles y potenciar sus fortalezas. Parafraseando a Lord Kelvin, lo que no se conoce, no se puede cambiar. En el ámbito empresarial, conocer supone analizar y comparar a la empresa con otros grupos de interés con los que mantenga relaciones.

La meta de este análisis es instaurar un modelo de gestión por objetivos. Este tipo de gestión facilita la realización de un análisis causa – efecto de la problemática  interna y externa de la empresa, a partir de la cual poder formular más fácilmente las recomendaciones que pueden dar solución a las principales debilidades o amenazas e impacto en nuestros grupos de interés internos y externos. Para ello se debe tener un control preciso de multitud de aspectos relacionados con la operativa de la empresa, desde los procesos internos de gestión a las relaciones con los clientes o la administración de los recursos del negocio.

Se trata, por encima de todo, de determinar el por qué y el cómo de las cosas que se hacen. En otras palabras, mirar a la vez por el retrovisor, hacia el pasado en la operativa de la organización, y por la luna delantera, para prever su tendencia y proyección en el mercado. Esto permite identificar los procesos/servicios más innovadores que han supuesto una eficiencia en costes y activos para darles un mayor protagonismo en el futuro.

Para que funcione adecuadamente, el modelo debe estar orientado a resultados y a los clientes, además de otorgar un papel principal al liderazgo en la organización y mantener la constancia en el seguimiento y control de los objetivos. Una característica esencial es el análisis, enfoque y revisión como un ciclo permanente, ya que facilita a la organización estar en un proceso de aprendizaje continuo, innovación y mejora. La involucración de los empleados, finalmente, es imprescindible para lograr los objetivos de la organización.

Como punto de partida hacia este modelo de gestión por objetivos, la organización puede emprender un proceso de revisión del modelo EFQM y establecer unas metas claras en cuanto a liderazgo, estrategia, gestión de recursos, gestión de personas y despliegue eficiente de todos sus procesos.


Director de Seidor Estrategias
Ingeniero Industrial Superior en la especialidad de organización industrial por la UPC. Máster en organización y Dirección de plantas industriales por la UPC. Executive MBA por EADA. PVM Value Management por IESE. Evaluador y formador certificado en EFQM y en el modelo de Innovación. Profesor asociado EU Gimbernat Director de Seidor Estrategias, experiencia de más de 15 años en consultoría de negocio.

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