Home » Consultoría » Business Intelligence: la vacuna definitiva contra la infotoxicación

Cada día es más necesario poder acceder con facilidad a información relevante y actualizada de nuestro negocio, pudiendo saber sin tener que esperar en qué situación nos encontramos. Sin embargo, y a pesar de que hoy en día la gran mayoría de empresas disponen ya de sistemas de información para gestionar su operativa diaria, sigue sin resultar sencillo acceder a dicha información para la toma de decisiones ágil, rápida y efectiva a nivel de mandos intermedios y ejecutivos.

Aunque en la mayoría de casos los impedimentos son de carácter técnico, no se puede menospreciar el número de empresas que requieren romper también las barreras asociadas al hecho de identificar la información relevante para conseguir los objetivos asociados a la estrategia definida.

En este contexto, la inteligencia de negocio nos ofrece la posibilidad de romper estas barreras, brindándonos en no demasiado tiempo, una solución a esta falta de información, evitando lapsos de tiempo innecesarios y garantizando su fiabilidad. Business Intelligence (BI) no supone un gran impacto sobre la operativa diaria –como sí puede suponer la aplicación de tecnologías como los sistemas ERP– y aprovecha lo bueno hecho hasta ahora para poner a disposición de los empleados de cualquier nivel la información relevante.

Se hace difícil progresar y gestionar si no sabemos cuáles son los aspectos a los que debemos prestar atención para conseguir los resultados esperados. Una vez determinados estos aspectos deberemos determinar cuáles son las métricas o indicadores que nos permitirán saber si estamos en el camino adecuado. Tras identificar los aspectos e indicadores, ya sólo debemos tener presente que cuanto mayor sea el porcentaje de nuestros empleados que pueden acceder y analizar la información relevante para las tareas que desempeñan, más sencillo será que consigan los resultados que esperamos.

Es por ello que considerar estos proyectos solamente por la vía de la adquisición y despliegue de herramientas puede ser uno de los principales errores. De hacerlo, estaríamos delegando en perfiles técnicos: la selección de los aspectos relevantes de nuestro negocio, los indicadores, la herramienta tecnológica y su puesta en marcha, arriesgándonos a perder de vista la estrategia, su despliegue y los objetivos asociados a la misma.

Un proyecto de BI, debe ser mucho más que un mero proyecto tecnológico, debe ir más allá y hacer posible el acceso de nuestros empleados a información relevante que aumente el valor que aportan en su puesto de trabajo y facilite su desempeño.

Es importante aprovechar el despliegue de estos proyectos para iniciar un cambio cultural en la organización, es una oportunidad que nos surge en el camino. Tomar decisiones sobre la base de información fiable y relevante nos permitirá acercarnos a los objetivos derivados de la estrategia de la organización y orientar nuestra gestión hacia la consecución de resultados. Es una oportunidad difícil de rechazar en un momento en el que los resultados son más necesarios que nunca para garantizar la supervivencia empresarial.

Una vez hemos definido lo que queremos obtener y somos capaces de implicar a las personas que, una vez diseñado y aceptado, deben llevarlo a cabo, estaremos en disposición de buscar la mejor herramienta tecnológica para soportar el modelo propuesto. Además, nos centraremos en las características de la misma que más nos puedan acercar al fin perseguido, teniendo en cuenta el escenario de sistemas de información del que partimos.

No obstante, para no caer en los mismos errores, es importante vigilar de cerca los factores que pueden hacer de la implantación de un sistema de inteligencia de negocio un proyecto exitoso.

El despliegue de un proyecto de BI, a diferencia de un proyecto de ERP, nos permite adoptar una filosofía de “primero aterrizar y luego desplegar” pudiendo realizar una aproximación progresiva ya sea por áreas de negocio o por niveles dentro del organigrama de nuestra compañía. Hay que evitar sumirnos en proyectos cuya entrega de resultados a los usuarios de negocio se eternice pero sin perder de vista la automatización de la obtención de la información relevante.

No son extraños los casos en los que se busca acelerar la extracción y presentación de la información que ya debería facilitar el ERP, pero esto lo único que indica son las carencias de las actuales herramientas y facilita caer en el error de crear un transaccional agregado y dejar a un lado lo que realmente es importante: en qué información se va a basar cada uno de nuestros empleados, cuantos más mejor, para saber qué está haciendo, cómo lo está haciendo y qué decisiones debe tomar para obtener mejores resultados.



Seidor es una empresa multinacional española, con más de 30 años de trayectoria en el mercado IT, dedicada a ofrecer soluciones integrales en el ámbito de la consultoría de software y servicios informáticos, estrategia, desarrollo, operaciones, infraestructura, mantenimiento de aplicaciones, on-demand y outsourcing, entre otras.

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